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¿Dónde se esconde el tesoro?

 

Salamanca, entre muchas cosas, es una ciudad que destaca por su riqueza cultural y tradición. Te invitamos a que descubras más sobre las historias y leyendas que guardan estos sitios icónicos salmantinos en la siguiente serie de publicaciones por Salamanca Móvil.

La Casa de las Conchas 

Este palacio, de estilo Renacentista-isabelino de fábrica gótica y con decoración plateresaca y morisca, fue construido a finales del s. XV a cargo de Rodrigo Arias Maldonado. Es considerado uno de los palacios más singulares de Europa. Las conchas de las fachada fueron colocadas luego que, don Rodrigo, canciller de la Orden de Santiago, lo ordenara luego de la finalización de la construcción en el año 1517. Como lo hemos mencionado anteriormente, la Casa de las Conchas guarda detrás de sus paredes infinidad de historias que convierten a este monumento en un lugar aún más atractivo.

 

Cuenta la leyenda, que debajo de una de las conchas que compone este impactante sitio se encuentra escondido un tesoro en onzas de oro ¿Te parece extraño? A nosotros no, ya que en la antigüedad, se acostumbraba a esconder oro en los tabiques de las casas, es decir, entre los adobes y piedras. Pero esto no lo es todo, también cuentan que en los sótanos de esta casa, tenían que dormir los estudiantes castigados por la Maestre-Escuela.

 

 

Existen varias versiones de la leyenda del oro escondido en la Casa de las Conchas. Para conocerlas, debemos de transportarnos al s. XVII, concretamente en el año1617. Este año comienzan en la calle Compañía la construcción del tempo de los jesuitas en la ciudad salmantina: la Iglesia del Espíritu Santo -o Clerecía-. A medida que avanzaban las obras, una preocupación emergía entre los miembros de la Compañía de Jesús: La Casa de las Conchas, ¿por qué? Este palacio anulaba la perspectiva del templo ya que coincidían fachada con fachada. La única solución que los jesuitas consideraban viable, era comprar el palacio de los Maldonado y destruirlo. Los religiosos se ofrecieron a pagarle a los Maldonado una moneda por cada una de las conchas que componían la fachada, un toral de 363. Estos rechazaron la oferta y de haberlo hecho, el enigmático monumento sería hoy solo un recuerdo de la historia.

 

No sabremos si efectivamente existe o no un tesoro detrás de las conchas de la fachada, pero con seguridad podemos afirmar que hoy el tesoro en sí, es la misma Casa de las Conchas. A pesar de ser construida para ser usada como vivienda familiar, a lo largo de su existencia ha tenido otros usos: fue cárcel de la Universidad, cuartel y, como ya hemos dicho, biblioteca. Su propiedad ha pasado también por muchas manos. Los últimos dueños particulares, los condes de Santa Coloma, se la cedieron al Ayuntamiento de Salamanca en 1967. El trato consistía en un arrendamiento por 99 años, al simbólico precio de una peseta de oro. En 1996 la historia dio un giro inesperado, ya que los condes hicieron frente al pago de un impuesto entregándole la propiedad de la casa a la Junta de Andalucía. Por ello, este edificio fue “andaluz” hasta que en 2005 el Estado lo permutó por el Banco de España de Granada.

 

En la actualidad, nos ofrece un sitio perfecto para fotografiar uno de los lugares icónicos de Salamanca. Si quieres conocer más sobre ella, visita su perfil dentro de nuestra Guía de Empresas.

 

 

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